El grotesco criollo del siglo XXI

Cuando los inmigrantes llegaron a la Argentina en el siglo 19 y en el siglo 20, se produzco un cambio cultural en nuestro país. Paulatinamente los inmigrantes se fueron integrando con los criollos. El arte teatral lo expresó mediante dos géneros: el sainete y el grotesco criollo. En el primero se destacó Vacarezza y en el segundo Discepolo, el hermano del tanguero.
Hacia finales del siglo XX y principios del XXI Argtentina recibe una nueva ola de inmigrantes conformada mayoritariamente por bolivianos, paraguayos, koreanos, chinos y japoneses. Un Domingo pasé por el "supermercado chino" de mi barrio, que en su gran mayoría pertenecen a la comunidad koreana. Estaban por cerrar para ir a almorzar. Le pregunté al padre de la familia a que hora volvían a abrir.
Me contestó, con su expresión seria y solemne que lo caracteriza, en un castellano/oriental
-"a siere e la tare".
La hija de unos seis años, con una sonrisa pícara me dijo, en perfecto castellano.
-"No a las siete no. A las seis de la tarde"
Entré en el juego de la niña, minimizando su mentira infantil, respondiéndole.
-"Me parece que me estás mintiendo, no? "
En ese momento nuestras culturas se cruzaron porque el padre miró a su hija que me dio la espalda y comenzó a hablarle en su lengua natal. Por el tono del padre, parecía que la hija había cometido una falta grave y estaba siendo castigada por ello. La niña había planeado e intentado engañarme. Tal vez no haya sucedido eso, pero si sucedió el lugar que ocupa la mentira y el engaño en la educación Koreana es distinto al que ocupa en la educación Argentina.

2 comentarios:

nomade dijo...

ichi o.

Alan Robinson dijo...

Tsung tse ming tao´mei tking