Solo palabras

Creo que si lo pienso necesario, mi teatro será necesario.
Como la superviviencia. Si pienso que necesito matar un animal para comer, sobrevivo. El teatro no es un objeto artístico, es un ritual y una ceremonia. El teatro no se construye, se celebra y se invoca. Es la necesidad de reunirse alrededor a contar historias, danzar, cantar payadas con guitarras y tocar tambores.
El Teatro es la sacralización del efecto de la tradición oral encarnada en los hombres reunidos en comunidad y en comunión. La tradición al reenacer en nuevas generaciones, cambia.
Soy de la generación catalogada como "Nueva dramaturgia", "Neo grotesco", "Teatro off", "Teatro independiente", "Directores-dramaturgos".
Muchos nos lanzamos a la realización personal. ¿Que hay que hacer para poder vivir del trabajo?: Concursar y ganar premios, presentarse a fetivales, ganar becas, participar de talleres para invitar a jurados y curadores para que vean tu trabajo y te consideren para lo que sea.
Muchos también mientras producimos, estamos buscando un rumbo, nos tomamos tiempo para investigar, experimentar, cuestionar lo que venimos aprendiendo. En ese rumbo está la búsqueda del trabajo colectivo, cooperativo y grupal. Donde todos sobrevivimos juntos. En ese caso es cuando el director está al servicio de los actores y no los actores al servicio del director. En esta búsqueda me amargo cuando alguien me pregunta si hago teatro OFF (teatro apagado, en inglés). Me amargo cuando nos llaman "independientes" cuando eso no es real.
Dependemos de subsidios, concursos, premios, festivales y la cantidad de público.

3 comentarios:

arqueck dijo...

Unos días creo que esa tensión es positiva para el arte. Otros -la mayoría- deseo una dinámica económica que permita que todos hagan "lo que quieran". Todo subsidiado por un orden de trabajos menores y reparto de recursos en deseos personales.
Algún tipo de ocnstrucción que impida la inmoralidad de arte ante la pobreza, del arte multimillonario vacío.
Pero otros días -hoy- pienso lo contrario.

Alan Robinson dijo...

no se si te referís a esto, un artista plástico pone una pava adentro de una pelela, lo presenta en un museo muy cool y esa obra se vende a millones de dolares. ¿La inmoralidad del arte frente a la pobreza?
Hay tantas inmoralidades frente a la pobreza. Mirta Legrand es una señora tan pornográfica. Muestra todos los días vestidos y joyas millonarias. A veces, pienso que le deberían prohibir hacer eso.

Valeria dijo...

Bueno, me parece bien todo, excepto que, creo, hay un problemita conceptual respecto de los animales y sus instintos... El animal no "piensa que necesita matar para sobrevivir", sencillamente, lo hace...
Si pensas asi el teatro implica aún más prefundidad. Ni hay "necesidad", es inevitable.