Diario de Clases

El otro día en una clase, después de trabajar sobre la idea de "invocar impulsos" (en, Para terminar con el juicio de Dios), llegamos a la idea de que el trabajo planteado al actor en "El teatro y su doble", no hay que pensar en términos "Afuera de mi" , "Dentro de mi".

La idea del "Yo actor" se disuelve y el sujeto que acciona está en un espacio-tiempo a mitad de camino entre la persona y el actor. Tal vez la idea, en Carlos Castaneda, del brujo que alcanza su "Otro ensoñador" sea más figurativa y no tan hermética como invocar impulsos por fuera del cuerpo.
También resulta gráfico para el ejercicio de "El teatro y su doble" el trabajo con algunas artes marciales, aquellas que, como el Kung Fu o el Ai ki Do trabajan con fuerzas en el espacio y vacíos que generan atracción y proyección.

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