La acción y el poder


La tradición realista enseña que el actor debe ocuparse a través de la acción en creer en lo que hace, en que su tránsito por la obra sea verdadero, real, orgánico o vivenciado. Las diferencias varían según los maestros. 
El enfoque está puesto en el actor como individuo, en la técnica para que él logre la vivencia para si mismo, aislado en la zona donde se desarrollará la ficción junto a los otros personajes. 
Aprendemos que el actor debe afectarse a si mismo y por añaduría afectará a los presentes, cuando podríamos directamente aprender como el actor puede afectar a todos los presentes. 
El actor organiza su trabajo mediante la acción, que siempre termina modificando a su compañero. Nos reconocemos en las enseñanzas de Grotowski, Barba, artaud. Maestros que propusieron un territorio aun inexplorado, el actor como místico. El actor que en lugar de accionar pone en movimiento sus poderes mágicos. En lugar de hacer, manifiesta fuerzas. ¿Que cambiaría si en lugar de preguntarse cual es la acción particular en cada situación el actor se pregunta cual es el poder de cada situación?



No hay comentarios: