Teatro y ritualidad. 01

Lo más subversivo de la combinación de teatro y ritualidad, para los canones clásicos de la relación actor-espectador es que el actor decide compartir con el espectador el fenómeno del que él participa. Se solidariza, lo invita, comparte su oficio para que el espectador por esa desición del actor se uelva un participante del hecho teatral, en lugar de un "Voyeur" que sabe que debe dar un verédicto al final de la obra: "Me gustó", "No me gustó", "Me pasó algo", "No me pasó nada", "Me gustaron las actuaciones", "No me gustaron las actuaciones": Sabemos que el público evalúa nuestro trabajo, pero nuestro arte no tiene nada que ver con los criterios de evaluación individuales o coyunturalmente consensuados. Supongo que el arte del actor debe enfocarse en lograr esa conexión particular que le permite al espectador participar de un fenómeno extracotidiano para conectarse con lo mejor de si mismo, para recordar lo mejor de la especie humana. Si nosotros exhibimos nuestro arte que luego será evaluado, es muy dificil superar los problemas de Ego.

En cambio si nosotros invitamos a participar a una fiesta, a una ceremonia o a un ritual se nos plantea el trabajo a directores de diseñar espectáculos que permitan la participación emocinal del público, que puedan hacer de un afunción un encuentro libre entre personas que en vez de ir al teatro a ver un espectáculo, van al teatro a conectar con lo mejor de si mismos. Nuevos contenidos, nuevas diseños espaciales que permitan la participación espontánea del público y mitologías.
Todo muy lindo pero ¿Cómo? No tengo la menor idea. . Abrazos.

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