Un postmoderno en cultura es una aberración.
Si consideramos que cultura, vida y civilización ya se han se parado (El teatro y la Cultura. Artaud) y que un postmoderno con poder nos conduce hacia paradigmas que Aldous Huxley escribió en sus libros, estamos en el horno. Si todo es absurdo, tampoco tienen sentido las utopías.
El posmoderno olvida la importancia del proceso, es fanático de los resultados. Y son si son inmediatos y personales, mejor. Adhiero en la crítica al positivismo. El que le da mas importancia a la forma en que le decis algo que a lo que le estas diciendo, es un posmoderno pecho frio.
El teatro está desequilibrado hacia una visión positivista. En la docencia y en la dirección. Quien posee el saber lo deposita en los otros. Me parece bien que la posmodernidad critique el altar en el que el hombre ha colocado a la ciencia y la razón.
El teatro occidental es dificil de realizar, porque el qhombre de teatro es cientificista y habla de la magia, la fe y el misterio tangencialmente mediante metáforas. El tratamiento que hace Stanislavski de la fe escenica debería ser tan importante como el que hace de la acción.

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