PRefacio .02

Creo que una de las ideas más sintéticas y potentes de el teatro y su doble, se encuentra en el prefacio del libro: "El totemismo es actor".

La idea de "totemismo" nos catapulta directamente a culturas originarias, mal llamadas "Salvajes" por el hombre civilizado. El totemismo es o bien una relación mística o bien una relación metafísica entre una persona o un grupo de personas y un animal, planta, mineral o algún ser de categoría no humana.

Es común en la formación del actor o en algunos procesos de 'construcción del personaje' el trabajo de evocación de animales por lo general en una búsqueda que va desde la forma animal hacia el impulso que genera ese animal. De esta manera una vez trabajado ese impulso, se traslada la corespondiente represión del impulso al personaje.
Ahora bien, también hay otro camino posible y tiene que ver con una relación totemica entre el actor y por ejemplo un animal, en la cual lo que trasciende es el poder de ese animal el cual el actor si cree estar preparado para recibirlo, lo recibirá. En esta instancia no hay representación formal del animal en busca de impulsos, sino que el actor percibe su animal de poder por fuera de él, aunque no sea apropiado hablar de 'afueras' y 'adentros'. La imagen que estimula no sucede 'solo afuera' ni 'solo adentro'.

El totemismo tiene relación con el ser bautizado con el animal de poder u objeto de poder, pero esto no necesariamente guarda relaciones con la religión. Se trata de un relación de por vida entre el totem y la persona. Un camino de conocimiento y crecimiento. Es más bien una camino, una practica y un uso, ya sea en la caza o en el ritual que una doctrina de dogmas o principios morales.
Artaud escribe que el hombre debe recuperar su "identificación mágica con las formas". Bien. Donde hay fe, no necesariamente hay religión. La fe en la acción simbólica totemica, puede también ser la fe escénica del actor en su aqui y ahora. Pero por lo general enfrentamos la dificultad de que nos falta mágia, verdad escénica. Es importante recuperar la la fe, en la medida que se quiera que el teatro recupere el poder perdido. En la medida que se pretenda recuperar la espontaneidad, que según Artaud está en la vida salvaje, sus rituales, y sus simbolismos. Paradojicamente el problema en el teatro es la palabra. Porque es necesaria, pero cuando aparece como explicación el acto teatral queda subordinado a la jerarquía que las ideas ocupan en el territorio del ensayo.

El prefacio de El teatro y su doble propone hacia el final "destruir el lenguaje para recrear la vida". No se si la traducción del francés será la correcta, peor creo que si hay algo por destruir, siempre desde este enfoque que artaud propueso del teatro, mediante la escena es el idioma o el poder que ejerce el idioma sobre la escena. Porque el lenguaje es ante todo, vida.

No hay comentarios: