Capítulo 2. La Puesta en Escena y la Metafísica.

El capítulo en cuestión comienza con un análisis de la pintura de Lucas Van den Leyden, Las hijas de Lot, prosigue con una relación entre el teatro y la metafísica, para avanzar sobre el concepto de dramaturgia y signo en la escena y entrelazar entre sus ideas sobre la sonoridad de la palabra, algunos ejercicios a modo de borrador.
Entendiendo a la metafisica como esa rama de la filosofía abocada al estudio del ser y de Dios, que tiene en común preguntas teológicas, cabe preguntarse que relación existe entre la puesta en escena y la metafísica. Sería engorroso avanzar sobre el territorio de la metafísica comparada al teatro. Considero necesario acotar el análisis a la siguiente defnición de Artaud

"Hacer metafísica con el lenguaje hablado es hacer que el lenguaje exprese lo que no expresa comunmente; es emplearlo de un modo nuevo, excepcional y desacostumbrado, es devolverle la capacidad de producir un estremecimiento físico, es dividirlo y distribuirlo activamente en el espacio, es usar las entonaciones de una manera absolutamente concreta y restituirles el poder de desgarrar y manifestar realmente algo, es volverse contra el lenguaje y sus fuentes bajamente utilitarias, podría decirse alimenticias, contra sus orígenes de bestia acosada, es en fin considerar al lenguaje como forma de ´encantamiento´."

Artaud se carga con esta propuesta contra quienes han pretendido en el siglo XX hacer ciencia con el lenguaje. Semiólogos, filosofos e investigadores que han tratado de descifrar a partir del signo cuales son las funciones del lenguaje (Comunicativa, estética, poética. en Mukarovsky, aburridisimo a mi criterio). El lenguaje hablado al que se refiere es, en mi opinión, la palabra en el contexto ritual. La palabra teatral debe desgarrar la palabra verosímil hasta lograr una realidad metafísica de la palabra. No importa en la búsqueda metafísica de la palabra la verosimilutd. De hecho la búsqueda verosimil del lenguaje hablado detiene la búsqueda metafísica, que tiene que ver según Artaud con la creación y no con la representación.

Un lenguaje que ´encanta´, es como la entonación y la ritmica de la canción que se canta y se improvisa en el ritual. Este camino, hacia el lenguaje metafísico es según Artaud la verdadera poesía. Según Artaud la realidad del lenguaje hablado no se corresponde con el uso que hacemos del lenguaje hablado, sino que su realidad es mágica. Esta idea parece inabordable, o por lo menos pareció inabordable para los sucesores de Artaud. No puede encararse este camino en relación a la palabra hablada sin tener fe, en que uno alcanzará que la sonoridad de la palabra encante la escena. Se objetará. ¿Y la técnica? Es tal vez el gran dilema para el Teatro y su doble. ¿En quemedida los ejercicios planteados en el Teatro y su doble, son ejercicios para el actor y en que medida imágenes poéticas? Saludos y abraz

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