La P. en E. y la metafísicia


Prosigo con estos análisis (A la espera de opiniones con las cuales pueda fertilizarse un intercambio) del capítulo 3. La puesta en escena y la metafísica, en El Teatro y su doble de Antonin Artaud. (Entrecomillaré la traducción Alonso-Abelenda de editorial sudamericana)

Una de las ideas que el autor desparrama con mayor potencia es "la anarquía en escena". El análisis más preciso es acerca de la caracterización anárquica de la poesía. "Se comprende entonces que la poesía es anárquica en tanto cuestiona todas las relaciones entre objeto y objeto y entre forma y significado" ¿Habrá querido gritar Artaud que falta anarquía en las obras de Teatro? Es una idea de la anarquía evitar cualquier institucionalización de cualquier mecanismo de poder del hombre sobre el hombre.
En este caso particular es criticado el teatro occidental europeo por subordinar la representación y la puesta en escena a la dramaturgia, al gobierno de las ideas que representan las palabras. Según el autor la puesta en escena no es la disposición de "los trajes, las luces y el decorado" sino más bien el lenguaje físico de la poesía en el espacio, que mas que ocupar el espacio escénico, es el espacio escénico. Es aquí mientras critica el concepto convencional de puesta en escena donde propone "La idea de una pieza creada directamente en escena, y que choca con los obstáculos de la realización e interpretación, exige el descubrimiento de un lenguaje activo, activo y anárquico, que supere los límites habituales de los sentimientos y las palabras". Tal vez haya sido Tadeusz Kantor quien más se haya aproximado a esta propuesta, en las obras en que el director estaba en escena dando sutiles indicaciones a los actores que eran modificados al tiempo que permanecían ajenos al director que actuaba en vivo junto a ellos.
Artaud explica en este capítulo que no se trata de denostar lo intelectual de la puesta en escena, sino que busca volver a darle al teatro el orden que tenía en sus orígenes, un orden horizontal, natural de todos sus elementos, no un orden vertical como es nuestra costumbre. Explica en este capítulo que "El diálogo no pertenece -cosa escrita y hablada- especificamente a la escena, sino al libro, como puede verse en todos los manuales de historia literaria, donde el teatro es una rama subordinada de la historia del lenguaje hablado". Es contudente su opinión contra lo que ironicamente denomina "Manuales de historia literaria", ya que nolo está contra la palabra y la psicología como jerarquías de la escena sino contra todo un paradigma y toda una estructura teatral que permite colocar a la palabra y la psicología en una posición jerarquica. "¿Quien ha dicho que el teatro se creó para analizar caracteres, o resolver esos conflictos de orden humano y pasional, de orden actual y psicológico que dominan la escena contemporánea?" y mas adelante afirma "Nusetro Teatro no llega nunca a preguntarse si este sistema moral y social no será tal vez inicuo."
Para Artaud es más importante cuestionar el Qué hace y Qué es el teatro, para recordar el verdadero sentido del teatro, para regresar a los orígenes del teatro en la danza, el canto y la pantomima, antes que pensar en manuales e instructivos que den cuenta de Cómo hacer Teatro. Los manuales e instructivos son parte del actual paradigma. Luego aclara que la anarquía en la poesía debe dirigirse al efecto cómico, un tema para pensar.
Lo cómico en El Teatro y su Doble. No leí ningún critico ni teórico que analice la importancia que da Artaud lo cómico. "El teatro contemporaneo está en decadencia porque ha perdido por un lado el sentimiento de lo serio, y, por otro, el de la risa" Propone un ejercicio sobre como trabajar la relación poetica anarquica y resignificar en el cuerpo del actor una idea que se vuelve imagen, mostrando como ejemplo una escena de los hermanos Marx. El ejercicio de pantomimar en Artaud no debe ser, como en el arte del mimo ilustrar el objeto, la situación, sino más bien encarnar en el gesto la poesía del lenguaje.

No hay comentarios: