Fui a ver La Pesca, dirigida por Ricardo Bartís. Me gustó porque es una obra divertida, con cierto espíritu de "Barrio".
La Pesca es, dos amigos y un supuesto suegro, que van a pescar a un antiguo y abandonado sótano inundado donde se supone que antaño habían plantado peces para formar un club. Estos 3 personajes charlan cosas de hombres, a lo hombre. Por momentos parecen machistas y rapidamente se vuelven patéticos.
Los 3 actores hacen un buen trabajo. El principio y el final de la obra son grandes logros. El principio a oscuras el director logra transportarnos a ese sótano, con la utilización que hace de todo el espacio teatral, la sala en su totalidad (Sonidos, sombras, velocidades de movimiento). Y contar el final, sería una maldad.
Recomendable para quienes les guste "lo porteño", "lo Argentino" y el humor de tono patético. Escribe Pavis "Lo patético es un modo de recepción del espectáculo que provoca la compasión. Las víctimas inocentes son abandonadas a su suerte sin ninguna defensa". Leí que esta obra viajó a otors paises en Europa y no puede imaginarla con otro público mas que un público Argentino, porque el texto tiene guiños muy nuestros, muy pícaros. En un momento un personaje imita los gestos de Perón con sus manos para después reinvidicar sus muñones volviendolo a imitar.
Me parece que a la función que me tocó ver le faltó un poco de suspenso al principio, es decir, necesidad, proyección y valorar aquello que los reune a los tres personajes, pescar en ese sótano. Sobre todo porque en programa se describe que la historia tiene caracter de "Mito" para estos personajes. Y el mito es distinto a la "leyenda" o la "historia", porque tiene otro peso.
También La Pesca me planteó la pregunta ¿El director debe firmar su trabajo en el cuerpo de los actores o en el programa? Me refiero a lo siguiente. Las acciones de estos personajes en muchos momentos son verosímiles y su forma de actuar, realista. Pescan como pescarían en la realidad, manejando el artificio de ilusión para volver la acción verdadera. Es decir, cuando pica, la caña se mueve y el actor reacciona como si estuviese pescando. Pero en muchos otros momentos y acá es cuando entra mi pregunta, observé que los actores explotaban en impulsos por lo general agresivos, llamensé gritos o movimientos rápidos y cargados de tensión dramática, sin aparente justificación en los conflictos. Estas explosiones sucedían en los 3 personajes, tanto en el viejo como en los dos amigos. Entonces, estos "efectos actorales", muy bien logrados (Es justo aclararlo) me hicieron pensar que el director se los habría pedido, dispersandome de la obra, en cada momento que pensaba en el trabajo del director. Porque estos tonos o impulsos en las actuaciones suceden en un marco realista muy bien logrado. La escenografía, la puesta de luces, los sonidos, la forma de hablar cotidiana.
En definitiva, un buen trabajo muy entretenido. (No faltó en la platea el espectador que olvida apagar el celular)
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