SOBRE LA ENTRADA ANTERIOR

Mas apuntes sobre la nota que pagina 12 le realizó a Jorge dubatti.

Marco de Marinis periodiza la obra de Artaud según arquetipos, un o de ellos es Artaud el filósofo. Tratanado de buscar al filosofo en la poesia de Artaud, Deleuze se encuentra con un poema donde Artaud exclama que es necesario "Hacerse un cuerpo sin órganos" porque la organización de los órganos va en detrimento de la libertad. Desde este lugar propone que el cuerpo solo es carne y que Dios está en el culo. Este sea tal vez un existencialismo desesperado e irreflexivo, un camino de un materialismo radical, donde ya no hay lugar para la metafísica. En mi opinión esta parte de su obra, es una reacción desesperada a los electrochoques y las internaciones. Deleuze tal vez, cuando escribe "La filosofía es el arte de formar, de inventar, de fabricar los conceptos" intenta participar del acto creativo, al igual que Dubatti que dice que el Teatro, Teatra. Es aquí cuando los pensadores intentan llevar agua para su molino. Deleuze inventa tantos conceptos que se vuelve líquido, inmanente, su complejidad es un fin, no un medio. A Deleuze como a los anarquistas se los puede criticar por su individualismo. El filosofo es pensador, el artista creador. Es mucho mas filosofico Alfred Jarry diciendo "El Teatro, Teatra", que Dubati diciendo lo mismo. 

La posmodernidad caprichosa, injutsa, individualista e irresponsable en palabras de Dubatti levanta la idea "Argentina ya no existe". Ojalá pronto muera la posmodernidad y su perverso vicio de aniquilar ideales. Dubatti "Ilusiona" sobre todos nosotros "Vamos al teatro a reconocer que la Argentina ya no existe y a exorcizar ese sentimiento en los cuerpos vivientes." De todos los amigos que tengo que van al teatro no creo que alguno me responda que va al teatro a reconocer que Argentina ya no existe, etc, etc, etc...Seguramente la mayoría me responda que van al teatro a divertirse. 
A veces los pensadores dan tantas vueltas sobre un fenómeno que se marean y olvidan volver a la sencillez escencial del problema. Nada se crea desde la nada. Varias veces se confunde el creador (Actor, director, etc) la nada con el vacío. Siento que hasta el autodidácta mas acérrimo da cuenta de su pasado, actualizandolo para brindarlo a las futuras generaciones. Brindarse a compartir aquello que se sabe hacer, es un acto de amor, es un acto moderno. 
Es mentira que Artaud como el escribe, no tuvo padre ni madre, que "Yo soy mi propio padre, mi propia madre" es mentira que Spregeldburd no tiene padres ni madres. El problema es creer que el simbolo de lo heredado y lo heredable puede desaparecer. La generación que Dubatti describe es la generación desaparecida, una generación que siente que no tiene identidad, que se inventó a si misma, que necesita desesperadamente "Teatro por la identidad". Son hijos del teatro de desaparecidos. Y esto tal vez sea lo mas doloroso, porque no es lo mismo reconocerse como buscador de una identidad que andar por el arte sin raices, sin Tierra, creyendo que la Argentina ya no existe. Porque si la Argentina no existe, no existen los argentinos, ni los ricos, ni los pobres, ni los justos, ni los injustos. Solo existe el individuo y su "Máquina Deseante", un expresión en mi opinión bastante inidividualista, entonces de esta forma, encontramos la mejor excusa para dejar de luchar por un mundo mejor.

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